Franz Liszt en marzo de 1886, meses antes de su muerte. Fotografía de
Nadar.
Liszt se hizo famoso en toda
Europa durante el
siglo XIX por su gran habilidad como intérprete. Sus contemporáneos afirmaban que era el pianista técnicamente más avanzado de su época y quizás el más grande de todos los tiempos.También fue un importante e influyente compositor, un profesor de piano notable, un
director de orquesta que contribuyó significativamente al desarrollo moderno del arte y un benefactor de otros compositores y artistas, intérpretes o ejecutantes, en particular de
Richard Wagner,
Hector Berlioz,
Camille Saint-Saëns,
Edvard Grieg y
Aleksandr Borodín.
Franz Liszt en su infancia.
Franz Liszt nació el
22 de octubre de
1811 y fue el único hijo de
Adam Liszt y
Maria Anna Liszt (Langer en su soltería). Su lugar de nacimiento, el pueblo de
Raiding (
Condado de Sopron), pertenecía en su momento al
Reino de Hungría.
nota 4 El idioma local de Raiding, que ahora se encuentra en el estado
austriaco de
Burgenland, era el
alemán. Así, tanto en su familia como en la escuela a la que iba Liszt únicamente se hablaba dicho idioma. Sólo una minoría hablaba
húngaro y en asuntos oficiales se utilizaba el
latín. Más tarde, Liszt aprendió algo de húngaro en la década de 1870, cuando la población fue obligada a aprenderlo, pero su nivel era muy pobre. Sin embargo, hablaba con fluidez alemán,
francés e
italiano y algo de
inglés.
El padre de Liszt, como amante de la música y miembro de la
Society of Dilettanti, tocaba el
piano, el
violín, el
violonchelo y la
guitarra. Trabajó al servicio de
Nicolás II de Esterházy y conoció personalmente a
Joseph Haydn,
Johann Nepomuk Hummely
Ludwig van Beethoven, e incluso actuaba de vez en cuando con los dos primeros en la capilla real. A la edad de seis años, Franz Liszt comenzó a escuchar con atención a su padre tocar el piano, al tiempo que mostraba interés por la
música sacray la
música romaní. Adam conocía la capacidad musical de su hijo y a los siete años le impartió su primera clase de piano. Franz comenzó a componer de manera elemental cuando tenía ocho años, en
1819, y a hacer
improvisaciones. Ese mismo año realizó su primera actuación como pianista. En octubre y noviembre de
1820, a la edad de nueve años, apareció en conciertos en
Sopron y
Bratislava. Su padre consiguió que Franz fuera presentado ante la Corte de la
Casa de Esterházy como
niño prodigio.
Adam consiguió fondos de la nobleza para la educación de su hijo en
Viena a manos de
Karl Czerny, discípulo de
Beethoven y
Hummel. Franz también estudió composición con
Antonio Salieri en la época en la que fue director musical en la corte vienesa. Adam había intentado previamente que Hummel fuese profesor de Franz, pero los honorarios de este eran demasiado altos para la familia Liszt. Por el contrario, Czerny aceptó dar a Liszt clases diarias de forma gratuita. Su debut en público en Viena tuvo lugar el
1 de diciembre de
1822, en un concierto en el Landständischer Saal, que fue un gran éxito. Fue recibido en los círculos aristocráticos de Austria y Hungría y también se reunió con Beethoven y
Schubert.
nota 5 En la primavera de 1823, Adam pidió al príncipe Esterházy que prolongara el permiso de ausencia de un año que tenía durante dos años más. Ante la negativa del príncipe, dejó de estar bajo su servicio. A finales de abril, la familia regresó a Hungría por última vez porque Adam quería presumir por su brillante hijo ante sus compatriotas en varios conciertos que tuvieron lugar en
Pest. A finales de mayo, la familia regresó de nuevo a Viena.
Retrato de Franz Liszt en 1824.
El 20 de septiembre de
1823, la familia Liszt abandonó Viena para dirigirse a
París. Por el camino, Liszt dio conciertos en
Múnich,
Augsburgo,
Stuttgart y
Estrasburgo para su sustento y el de su familia. En Miesich se consideraba que poseía un talento similar al de
Wolfgang Amadeus Mozart cuando era niño. Finalmente, el 11 de diciembre de 1823, la familia llegó a París. Al día siguiente, Adam Liszt junto con su hijo fue al
conservatorio de la ciudad, esperando que el niño fuera aceptado como estudiante.
Luigi Cherubini, director del centro, les dijo que, de acuerdo con una nueva norma que él mismo había instaurado, sólo se permitía estudiar en el Conservatorio de París a ciudadanos franceses. Por tanto, Adam Liszt se convirtió en el maestro de piano de su hijo. Franz practicaba con
escalas y
estudios con un
metrónomo10 y también interpretaba una serie de
fugas de
Johann Sebastian Bach todos los días,
transponiéndolas a diferentes
tonalidades.
Liszt aprendió
francés de forma rápida y se convirtió en su idioma principal. Adquirió un piano fabricado por
Sébastien Érard, dotado con el sistema de «doble escape», un
mecanismo entonces pionero. Interpretó en círculos privados y dio conciertos el 7 de marzo y 12 de abril de 1824, en el Theâtre italienne, de tal manera que su popularidad aumentó rápidamente. Era muy conocido en París como petit Liszt («pequeño Liszt»). En 1824, 1825 y 1827, visitó
Inglaterra junto con su padre, donde era conocido como «maestro Liszt».
Desde
1824, Liszt estudió composición con
Anton Reicha y
Ferdinando Paër. De las cartas de Adam Liszt se sabe que su hijo había compuesto varios
conciertos,
sonatas, obras de
música de cámara y muchas obras más. Mientras que casi todas ellas se han perdido, se publicaron algunas obras para piano de 1824. Estas piezas fueron escritas en el estilo común de la escuela vienesa de la época. Había tomado las obras de su antiguo maestro Czerny como modelo, que más tarde los virtuosos rivales de Liszt
Sigismund Thalberg y
Theodor Döhler también emularon. La respuesta a estas primeras obras fue desalentadora. En la primavera de 1824, con la ayuda de Paër, Liszt comenzó a componer una
ópera, Don Sanche, ou Le château de l'amour (Don Sancho, o el castillo del amor). Dirigida por
Rodolphe Kreutzer y con
Adolphe Nourrit interpretando el papel de Don Sanche, la ópera se estrenó el
17 de octubre de
1825 en la
Académie Royale de Musique, pero sin éxito. Liszt después se sintió atraído en una dirección diferente. Empezó a perder el interés por la música y pasaba mucho tiempo con las ideas religiosas. Sin embargo, fue obligado por su padre para seguir dando conciertos. En
1826, en
Marsella, empezó a componer estudios originales. Planeó componer cuarenta y ocho piezas, pero sólo doce fueron realizadas y publicadas como su opus 6.
En el verano de
1827, Liszt enfermó. Adam Liszt fue con su hijo a
Boulogne-sur-Mer, una ciudad balneario junto al
Canal de la Mancha. Mientras Liszt se estaba recuperando, su padre cayó enfermo de
tifus y falleció el
28 de agosto de ese mismo año. Fue enterrado en Boulogne y Franz nunca visitó su tumba.
Con la muerte de su padre, la carrera concertística de Liszt como niño prodigio terminó. Años más tarde, el propio compositor tendría siempre una actitud escéptica con respecto a su carrera como niño prodigio. Si bien había ganado mucho dinero y un nombre destacado, no había tenido oportunidad de desarrollar su educación en general. Suplió esta carencia mediante la lectura intensa. A partir de la década de 1830, comenzó a leer vorazmente y para el momento de su muerte, en
1886, había adquirido varios miles de libros. Escribió a
Lina Ramann, en marzo de 1880, sobre su obra compositiva como niño prodigio, afirmando que nada había conseguido porque no había nada en ella. Según creía, tanto para jóvenes como para viejos compositores siempre era mejor que los manuscritos se perdieran.
Litografía de Franz Liszt en
1832.
Después de la muerte de su padre, Liszt regresó a París y, durante los siguientes cinco años, vivió con su madre en un pequeño apartamento. Renunció a viajar y, para ganar dinero, comenzó a impartir clases de piano y composición, a menudo desde primeras horas de la mañana hasta la noche. Sus alumnos estaban dispersos por toda la ciudad y, a menudo, tenía que recorrer largas distancias para visitarlos. Debido a ello, en ocasiones el compositor se sentía inseguro y también adquirió el hábito de fumar y beber, hábitos que lo acompañarían durante toda su vida.
Al año siguiente, se enamoró de una de sus alumnas, Caroline de Saint-Cricq, la hija del que a la sazón era ministro de comercio de
Carlos X. Sin embargo, su padre insistió en que el romance no fructificara. Liszt volvió a caer enfermo (incluso se llegó a publicar una nota necrológica en un periódico de París) y sufrió un largo periodo de dudas religiosas y pesimismo.Volvió a declarar su deseo de unirse a la
Iglesia católica, pero fue disuadido, esta vez por su madre. Tenía muchas discusiones con
Félicité Robert de Lamennais, que actuaba como su padre espiritual, y también con
Chrétien Urhan, un violinista de origen alemán, que lo introdujo en el
sansimonismo. Urhan también escribió música que era anti-clásica y muy subjetiva, con títulos como Elle et moi, La Salvation angélique y Les Regrets, y pudieron estimular los gustos del joven Liszt por el
Romanticismo musical. Igualmente importante para él fue la seria defensa que hizo Urhan de
Franz Schubert, que pudo haber estimulado su propia devoción a lo largo de su vida por la música del compositor vienés.
Durante ese periodo, el compositor leyó mucho para paliar las carencias en su educación en general y pronto entabló contacto con muchos de los autores y artistas destacados de la época, incluyendo a
Victor Hugo,
Alphonse de Lamartine y
Heinrich Heine. No compuso prácticamente nada en esos años. Sin embargo, la
Revolución de julio de 1830 le inspiró para esbozar una sinfonía revolucionaria basada en los sucesos de esos «tres días gloriosos» y tomó un gran interés en los acontecimientos que lo rodearon. Conoció a
Hector Berlioz el
4 de diciembre de
1830, el día después del estreno de la
Sinfonía fantástica. La música de Berlioz causó una fuerte impresión en él, especialmente después, cuando escribió composiciones para orquesta. También heredó de Berlioz la cualidad «diabólica» de muchas de sus obras
En
1833, realizó transcripciones de varias obras de Berlioz, incluyendo la Sinfonía fantástica. Su principal motivo para hacerlo fue, especialmente con la Sinfonía, ayudar al empobrecido Berlioz, cuya sinfonía permanecía desconocida y sin publicar. Liszt asumió los gastos de la publicación de la transcripción y la interpretó varias veces para ayudar a popularizar la partitura original. También entabló amistad con un tercer compositor que lo influyó,
Frédéric Chopin; bajo su influencia, el lado poético y romántico de Liszt comenzó a desarrollarse. En esa época, compuso varias obras o piezas basadas en otras de Paganini, como los
Grandes Études de Paganini S. 140 (
1838-
1839) o Grande Fantaisie de bravoure sur La Clochette S.420 (
1832-
1834).
En París, conoció a otro gran maestro del piano, Sigismund Thalberg. Liszt convenció a una de sus admiradoras, la
princesa Belgiojoso, para que apadrinara un duelo pianístico entre los dos principales intérpretes del momento. El
31 de marzo de
1837, ante un público de entendidos, tuvo lugar el duelo y la princesa Belgiojoso sentenció que «Thalberg es el primer pianista del mundo, Liszt es único». Aunque los críticos de la época dijeron que el encuentro se había saldado con «dos ganadores y ningún perdedor», Alan Walker afirma que en realidad el vencedor del duelo fue Liszt.
Giras como virtuoso

Entre
1840 y
1847, Liszt decidió hacer giras de conciertos por Europa. Además, en 1840 inventó el
recital de piano tal y como se conoce hoy en día, y empezó también a desarrollar vagamente su faceta como
director de orquesta. Sus viajes le llevaron a conocer prácticamente toda Europa, llegando a ciudades tan distantes como
Sevilla,
Valencia30 y
Moscú. Pasó las vacaciones con la condesa y sus hijos en la isla de
Nonnenwerth en el
Rin en los veranos de 1841 y 1843. En la primavera de 1844, la pareja se separó definitivamente. Ese fue el periodo como pianista de conciertos más brillante de Liszt: recibió honores y fue adulado por todos los sitios por los que pasó. Dado que el pianista aparecía tres o cuatro veces a la semana en conciertos, se podría suponer que se presentó en público más de un millar de veces durante este periodo de ocho años. Además, su gran fama como pianista, que mantendría mucho después de que se retirara oficialmente de los escenarios, se basó principalmente en sus logros durante esta época.
Después de 1842, la «
Lisztomanía» recorrió toda Europa. La acogida que Liszt obtenía como resultado era cercana a la
histeria colectiva. Las mujeres se peleaban por sus pañuelos de seda y guantes de terciopelo, que hacían trizas, como recuerdos. Ayudaba a fomentar este ambiente la personalidad magnética del artista y su presencia en el escenario. Muchos de los testigos declararon más tarde que la forma de interpretar del pianista elevó el estado de ánimo de los asistentes a un nivel de éxtasis místico.
También contribuyó al aumento de su reputación el hecho de que el pianista donara gran parte de sus ingresos a la caridad y causas humanitarias. De hecho, Liszt había ganado tanto dinero durante sus más de cuarenta años que prácticamente todos sus honorarios de interpretaciones a partir de 1857 estuvieron destinados a fines caritativos. Si bien su colaboración para la construcción del monumento a Beethoven y la Escuela Nacional de Música húngara son bien conocidos, también realizó generosas donaciones al fondo de construcción de la
catedral de Colonia, el establecimiento de un
gymnasium en
Dortmund y la construcción de la iglesia Leopold en
Pest. También hizo donaciones privadas a los hospitales, escuelas y organizaciones benéficas, como la del Fondo de Pensiones de Músicos de
Leipzig. Cuando se enteró del gran incendio de
Hamburgo, que duró tres semanas en mayo de 1842 y destruyó gran parte de la ciudad, dio conciertos en ayuda de los miles de personas sin hogar de la ciudad.
Estancia en Weimar
Casa en la que residió Franz Liszt durante su estancia en
Weimar.
En febrero de 1847, Liszt actuó en
Kiev. Allí conoció a la princesa
Carolyne zu Sayn-Wittgenstein, que permaneció junto a él durante la mayor parte del resto de su vida. Ella lo convenció para concentrarse en la composición, lo que significaba renunciar a su carrera como viajante virtuoso. Después de una gira por los
Balcanes,
Turquía y
Rusia ese verano, Liszt dio su último concierto de pago en
Elizavetgrad en septiembre. Pasó el invierno con la princesa en su finca en
Woronince. Al retirarse del circuito de conciertos a los treinta y cinco años, cuando aún estaba en la cúspide de su carrera, Liszt logró mantener sin tacha la leyenda de su forma de tocar.
Al año siguiente, Liszt aceptó una invitación de larga duración de la Gran Duquesa
María Pávlovna de Rusia para establecerse en
Weimar, donde había sido nombrado
maestro de capilla extraordinario en 1842, permaneciendo allí hasta
1861. Durante este periodo, ejerció como
director de orquesta en los conciertos de la corte y en ocasiones especiales en el teatro. Dio clases a varios pianistas, entre ellos el gran virtuoso
Hans von Bülow, que se casó con su hija Cósima en
1857 (años después, esta se casaría en segundas nupcias con
Richard Wagner). También escribió artículos en defensa de
Berlioz y Wagner. Por último, Liszt tuvo tiempo suficiente para componer y durante los siguientes doce años revisó o produjo las piezas orquestales y corales sobre la que recae principalmente su reputación como compositor. Sus esfuerzos a favor de Wagner, que entonces estaba exiliado en
Suiza, culminaron con el estreno de
Lohengrin en
1850.
La princesa Carolyne vivió durante estos años en Weimar con Liszt y estuvo a punto de casarse con el compositor en 1861. Ambos eran
católicos y quisieron contraer matrimonio y regularizar, así, su situación; sin embargo, ella había estado casada anteriormente y su marido todavía estaba vivo, por lo que tuvo que convencer a las autoridades de la
eclesiásticas de que su matrimonio con él no había sido válido. Después de un intrincado proceso, en septiembre de 1860 les concedieron el permiso para contraer matrimonio. La pareja planeó casarse en
Roma, para el quincuagésimo cumpleaños del compositor, el
22 de octubre de 1861. Liszt llegó a Roma el día anterior, pero el matrimonio no se pudo celebrar; ya que, al parecer, el marido de la princesa y el
zar de Rusia,
Alejandro II, habían conseguido anular el permiso del
Vaticano que permitía el matrimonio.
Estancia en Roma
La década de 1860 fue un periodo de grandes catástrofes en la vida privada del compositor. El
13 de diciembre de
1859, falleció su hijo Daniel y el
11 de septiembre de
1862, su hija Blandina también murió. En cartas posteriores a sus amigos, anunciaba que se retiraría a una vida solitaria. La encontró en el monasterio de la virgen del Rosario, a las afueras de
Roma, donde estableció su residencia en un pequeño y espartano apartamento el
20 de junio de
1863, uniéndose a la
Orden Franciscana el
23 de junio de
1857.
En algunas ocasiones, Liszt formó parte de la vida musical de Roma. El
26 de marzo de 1863, en un concierto en el Palazzo Altieri, dirigió un programa de
música sacra, donde se interpretaron el «Seligkeiten» de su Christus-Oratorio y su Cantico del Sol di Francesco d'Assisi, así como el Die Schöpfung de
Joseph Haydn y obras de
Johann Sebastian Bach,
Ludwig van Beethoven,
Jornelli,
Felix Mendelssohn y
Giovanni Pierluigi da Palestrina. El
4 de enero de 1866, Liszt dirigió el «Stabat mater» de suChristus-Oratorio y el 26 de febrero su
Sinfonía Dante. Hubo varias ocasiones más de índole similar, pero en comparación con la duración de su estancia en Roma, fueron excepciones.
Triple vida
Liszt fue invitado de nuevo a Weimar en
1869, para dar clases magistrales de piano. Dos años más tarde, se le pidió que hiciera lo mismo en
Budapest en la
Academia de Música. Desde entonces y hasta el final de su vida, hizo viajes regulares entre Roma, Weimar y Budapest, continuando lo que él llamó su «trifurquée vie» o triple vida. Se estima que Liszt viajó al menos 6.500 kilómetros por año durante este periodo de su vida —una cantidad excepcional, dada su avanzada edad y los rigores de la carretera y el ferrocarril en la década de 1870—.
Durante su intensa vida de viajes, realizó sus últimos conciertos y se dedicó a la composición de sus últimas obras, que ya en esta época se caracterizaban por un estilo atonal muy alejado de sus primeras composiciones clásicas. Destacan como obras representativas de este periodo
Nuages gris o la
Bagatela sin tonalidad.
Últimos años
Liszt al piano en
1886 (basado en una vieja fotografía).
El
2 de julio de
1881, Liszt se cayó por las escaleras del hotel en el que se hospedaba en Weimar. Aunque sus amigos y colegas se dieron cuenta de la hinchazón que tenía en pies y piernas cuando había llegado a la ciudad el mes anterior, el compositor había gozado razonablemente de buena salud hasta ese momento, y su cuerpo conservaba la esbeltez y flexibilidad de años anteriores. El accidente, que lo inmovilizó durante ocho semanas, cambió su estado. Se manifestaron una serie de dolencias:
hidropesía,
asma,
insomnio, una
catarata en el ojo izquierdo y una enfermedad cardíaca crónica, que contribuyó finalmente a la muerte de Liszt. Poco a poco, su estado de ánimo decayó y lo invadieron sentimientos de desolación, desesperación y muerte, a los que dio expresión en sus obras de este periodo. Como le dijo a Lina Ramann, «Llevo una profunda tristeza en el corazón que de vez en cuando debe estallar en sonido».
Liszt como pianista
Estilo interpretativo
Existen pocas fuentes fiables que den una idea de cómo sonaba realmente Liszt en la década de 1820.
Carl Czerny afirmó que Liszt fue una persona particularmente dotada que interpretaba de acuerdo al sentimiento y las reseñas de sus conciertos, siendo especialmente alabado por el brillo, fuerza y precisión en su forma de tocar. Al menos un autor menciona también su capacidad para no variar en absoluto el tempo. Su repertorio en ese momento se componía fundamentalmente de piezas en el estilo de la brillante escuela de Viena, tales como conciertos de
Johann Nepomuk Hummel y obras de su antiguo maestro Czerny, y sus conciertos incluían a menudo una oportunidad para que el niño pudiera mostrar su destreza en la
improvisación.
Es probable que Liszt desarrollara gradualmente su personal estilo interpretativo tras la muerte de su padre en
1827 y el vacío que le producía su vida como virtuoso de gira. Una de las descripciones más detalladas de su forma de tocar en esa época proviene del invierno de
1831-
1832, durante el cual se ganó la vida principalmente como profesor en París. Entre sus alumnos, se encontraba Valérie Boissier, cuya madre, Caroline, escribió un minucioso diario de las lecciones.
Una vez Liszt comenzó a centrarse en su carrera como pianista de nuevo y posiblemente influido por las dotes para el espectáculo de Paganini, sus presentaciones musicales, emocionalmente intensas, raramente se limitaban al mero sonido. Su expresión facial y gestos en el piano reflejaban lo que estaba interpretando, por lo que fue objeto de burlas en ocasiones por parte de la prensa. También destacadas fueron las libertades extravagantes que podía tomarse con el texto de una partitura en esa época.
Berlioz dice cómo Liszt añadía
cadencias,
trémolos y
trinos cuando interpretaba el primer movimiento de la sonata
Claro de Luna de
Beethoven, y creó una escena dramática, cambiando el tempo entre Largo y Presto. En su «Carta Baccalaureus» a
George Sand a comienzos de
1837, Liszt admitió que lo había hecho con el propósito de ganar aplausos y se comprometió a seguir la letra y el espíritu de la partitura a partir de entonces. Sin embargo, se ha debatido en qué medida cumplió su promesa. En
julio de
1840, el periódico británico The Times informaba:
Repertorio
Durante sus años como virtuoso viajero, Liszt interpretó una gran cantidad de conciertos en toda Europa, pero su repertorio básico siempre se centró en sus propias composiciones, paráfrasis y transcripciones. Al analizar los conciertos alemanes de Liszt entre 1840 y 1845, se observa que las cinco piezas más interpretadas fueron los
Grand Galop Chromatique,
Der Erlkönig de
Franz Schubert (la transcripción de Liszt), Réminiscences de Don Juan, Réminiscences de Robert le Diable yRéminiscences de Lucia de Lammermoor. Entre las obras de otros compositores, se encuentran composiciones como
Invitación a la danza de
Carl Maria von Weber, las
Mazurcas de
Frédéric Chopin,
estudios de compositores como
Ignaz Moscheles,
Chopin y
Ferdinand Hiller, pero también grandes obras de Beethoven, Weber y Hummel y, de vez en cuando, incluso selecciones de obras de
Bach,
Händel y
Domenico Scarlatti.
La mayoría de los conciertos en esa época los compartió con otros artistas y, como resultado, también solía estar acompañado por cantantes, participaba en
música de cámara o interpretaba obras con una orquesta, además de su parte como solista. Las obras que interpretó con mayor frecuencia fueron Konzertstück de Weber, el
Concierto Emperador y la
Fantasía coral de Beethoven y la revisión de su Hexameron para piano y orquesta. Su repertorio de música de cámara incluía el Septeto de Hummel, el Trío Archiduque y la
Sonata Kreutzer de Beethoven, y una gran selección de canciones de compositores como
Gioachino Rossini,
Gaetano Donizetti, Beethoven y, en especial, Schubert. En algunos conciertos, Liszt no pudo encontrar músicos con los que compartir el programa y, por tanto, fue uno de los primeros músicos en dar recitales como solista de piano en el sentido moderno de la palabra. El término fue acuñado por el editor Frederick Beale, quien lo sugirió para el concierto de Liszt en el
Hanover Square Rooms de Londres el
9 de junio de
1840,
51 a pesar de que Liszt había dado conciertos en solitario ya en marzo de
1839.
Obras musicales
Liszt es más conocido por su faceta como pianista pero fue un compositor prolífico que compuso extensamente para muchos instrumentos. Debido a su experiencia como virtuoso técnico vanguardista del piano, las obras de Liszt para dicho instrumento están a menudo marcadas por su dificultad. Es muy conocido como compositor de
música programática, y por basar sus composiciones en elementos extramusicales, tales como la
poesía o la
pintura. A Liszt se le atribuye la creación del
poema sinfónico, que es una obra programática para orquesta que consta generalmente en un único
movimiento.
El estilo de composición de Liszt profundizó en los temas de la unidad, tanto dentro como a través de movimientos. Por esta razón, en sus obras más famosas y virtuosas, es un compositor
romántico arquetípico. Fue pionero en la técnica de la
transformación temática, un método de desarrollo que está asociado tanto a la variación de la técnica existente como al nuevo uso del
leitmotiv de
Richard Wagner.
Música para piano
Sus obras para piano se dividen normalmente en dos tipos. Por un lado, están las «obras originales» y por el otro las «transcripciones», «paráfrasis» o «fantasías» de obras de otros compositores. Ejemplos del primer grupo son obras como la piezaHarmonies poétiques et religieuses de mayo de 1833 y la
Sonata para piano en si menor (1853). Las transcripciones de las canciones de Schubert, sus fantasías sobre melodías operísticas y sus arreglos para piano de sinfonías de Berlioz y Beethoven son ejemplos del segundo tipo. Como caso especial, también realizó arreglos para piano sobre obras instrumentales y vocales propias. Ejemplos de este tipo son los arreglos sobre el segundo movimiento de «Margarita» de su
Sinfonía Fausto y el primer
Mephisto Waltz también conocido como
Liebesträume n.º 3 y los dos volúmenes de su Buch der Lieder.La más amplia y más conocida porción de la música de Liszt es su obra para piano. Su obra maestra profundamente revisada
Années de Pèlerinage (Años de peregrinaje) incluye piezas provocativas y conmovedoras. Este conjunto de tres
suitesva desde el virtuosismo de la Orage («Tormenta») a las sutiles e imaginativas visualizaciones de las obras de arte de
Miguel Ángel y
Rafael en el segundo conjunto. Années contiene algunas piezas que son transcripciones perdidas de las primeras composiciones del propio Liszt; el primer «año» recrea sus piezas tempranas incluidas en el ciclo Album d'un voyageur (Álbum de un viajero), mientras que el segundo libro incluye revisiones de sus transcripciones de la canción
Tre sonetti de Petrarca (Tres sonetos de
Petrarca). El relativo anonimato de la gran mayoría de sus obras se puede explicar por la inmensa cantidad de piezas que compuso y el nivel de dificultad técnica que estaba presente en gran parte de su composición.
Transcripciones
Componer música a partir de música, tal y como lo hacía Liszt, no era nada nuevo. Sin embargo, empleó un método creativo particular. En lugar de simplemente adaptar las melodías y armonías originales, las corregía. En el caso de sus fantasías y transcripciones al estilo italiano, hubo un problema que fue definido por Wagner como «Klappern im Geschirr der Perioden». Compositores como
Bellini y
Donizetti sabían que ciertas formas, habitualmente periodos con métricas de 8 (
compases en los que la
corchea es una subdivisión), debían estar llenas de música. De vez en cuando, mientras la primera mitad del periodo estaba compuesta con inspiración, la segunda mitad era añadida con rutina mecánica. Liszt corrigió esto modificando la melodía, la base y —en ocasiones— las armonías.
Muchos de los resultados obtenidos por Liszt fueron notables, como la pieza de concierto Fantaisie sur des motifs favoris de l'opéra La Sonnambula, la Rigoletto-Paraphrase y el Faust-Walzer.
Hans von Bülow admitió que la transcripción de Liszt de su Dante Sonett «Tanto gentile» era mucho más refinada que la original que él mismo había compuesto. Las transcripciones de las canciones de Schubert que realizó Liszt, sus fantasías sobre melodías de ópera y sus arreglos de piano de las sinfonías de Berlioz y Beethoven son otros ejemplos bien conocidos de transcripciones para piano. Liszt fue el segundo pianista (después de
Kalkbrenner) en transcribir las
sinfonías de Beethoven para piano.
Canciones originales
Las cuatro edades de Franz Liszt.
Franz Liszt compuso alrededor de seis docenas de
canciones originales con
acompañamiento de piano. En la mayoría de casos las letras estaban en
alemán o
francés, pero también existen canciones en
italiano y
húngaro y una canción en
inglés. La primera canción que compuso fue «Angiolin dal biondo crin» (
S.269) en
1839 y para
1844 había compuesto cerca de dos docenas de canciones más. Algunas de ellas fueron publicadas como piezas únicas. Además, hubo una serie llamada «Buch der Lieder» que compuso entre
1843 y 1844. Había proyectado la serie en tres volúmenes, formados por seis canciones cada uno, pero sólo aparecieron dos de ellos.
Sus primeras canciones se cantan en raras ocasiones. Las transcripciones de los dos volúmenes de «Buch der Lieder» se pueden encontrar entre las obras más destacadas para piano de Liszt. Sin embargo, sus contemporáneos fueron muy críticos con el estilo de las canciones. En Liszts Schaffen, de
Peter Raabe, se pueden encontrar críticas posteriores destacadas.
Hoy en día, las canciones de Liszt han caído prácticamente en el olvido. Como excepción, la canción «Ich möchte hingehen» se ha citado con mayor frecuencia, ya que un único compás se asemeja bastante al
motivo inicial de la ópera
Tristán e Isolda de Wagner. Mientras que comúnmente se afirma que Liszt escribió diez años antes sus motivos de que Wagner comenzara a trabajar en su obra maestra, se ha visto que esto no es cierto: la versión original de «Ich möchte hingehen» fue compuesta en 1844 o 1845. Hay cuatro manuscritos, y de ellos tan sólo una única copia realizada por
August Conradi sobre un manuscrito del propio Liszt contiene dicho compás con el
acorde de Tristán. Dado que en la segunda mitad de 1858 Liszt estaba preparando sus canciones para su publicación y justo en ese momento recibió el primer acto de Tristán de Wagner, lo más probable es que esa versión fuera una cita de la obra de Wagner. Esto no quiere decir que el motivo fuera inventado originalmente por Wagner. Un ejemplo anterior se puede encontrar en el compás 100 de la Balada n.º 2 en si menor para piano de Liszt, compuesta en 1853.
Música programática
El sonido de las fuentes del famoso jardín de la
Villa de Este inspiró a Liszt a componer una pieza para piano llamada "Jeux d'eau à la Villa d'Este". La villa y el retrato del compositor se pueden ver en la misma imagen de
István Orosz.
Liszt, en algunas de sus obras, apoyó la idea de la
música programática, que es la música cuya intención es evocar ideas extramusicales, como pueden ser una
obra teatral, un
poema, una
pintura u obras de la naturaleza. Como contraste, la
música absoluta (una idea radicalmente nueva en el mundo musical del siglo XIX) se sostenía por sí misma y estaba destinada a ser apreciada sin ninguna referencia particular al mundo exterior.
El punto de vista del propio compositor respecto a la música programática en la época en la que era joven se puede encontrar en el prefacio de Album d'un voyageur (1837). Según él, un paisaje puede evocar un cierto tipo de estado de ánimo. A partir de una pieza musical se podría evocar también un estado de ánimo, un misterioso parecido con lo que se podría imaginar con el paisaje. En este sentido, la música no pintaría un paisaje, sino que correspondería con el paisaje en una tercera categoría, el estado de ánimo.
En julio de
1854 Liszt escribió su ensayo sobre
Berlioz y
Orlando en Italia, en el cual afirmaba que no toda la música era música programática. Si, en el calor de un debate, una persona llegara tan lejos como para afirmar lo contrario, sería mejor dejar aparte las ideas sobre la música programática. Sin embargo, sería posible tomar conceptos como la armonía, modulación, ritmo, instrumentación y otros para permitir a un motivo musical soportar un destino. En cualquier caso, sólo se debería añadir un programa a una pieza musical si fuera estrictamente necesario para un adecuado entendimiento de la pieza.
Más tarde, en una carta a Marie d'Agoult del 15 de noviembre de 1864, Liszt escribió:

La intención de Liszt para estas obras con un único
movimiento, según el musicólogo
Hugh MacDonald, fue «mostrar la lógica tradicional del pensamiento sinfónico». En otras palabras, el compositor quería que estas obras mostraran una complejidad en la interacción de sus temas similar a la que habitualmente está reservada para el movimiento de apertura en la
sinfonía tradicional; esta sección principal era considerada normalmente como la más importante en el conjunto más amplio de la sinfonía, en términos de logros académicos y de arquitectura musical. Al mismo tiempo, quería incorporar la capacidad de la música programática para inspirar a los oyentes a imaginar escenas, imágenes o estados de ánimo. Para capturar estas cualidades dramáticas y evocadoras y a la vez alcanzar las proporciones del movimiento de apertura, combinó elementos propios de la
obertura y de la sinfonía en un diseño modificado de la
sonata. La composición de los poemas sinfónicos resultó desalentadora. Fueron sometidos a un proceso de experimentación continua que incluyó muchas etapas de composición, ensayo y revisión para llegar a un equilibrio en la
forma musical.
Consciente de que el público apreciaba la
música instrumental con contexto, Liszt escribió
prefacios para nueve de sus poemas. Sin embargo, la visión que tenía del poema sinfónico tendía a ser evocadora, usando música para crear un estado de ánimo general o una atmósfera en lugar de ilustrar una narración o describir algo literalmente. En este sentido, el especialista en la obra de Liszt
Humphrey Searle sugiere que podía haber estado mucho más cercano a su contemporáneo
Hector Berliozque a muchos de los que lo siguieron en la composición de poemas sinfónicos.
Franz Liszt en sus últimos años de vida. En esa época, sus obras se desviaron cada vez más del gusto musical de su tiempo.
Algunas obras de los años finales de la estancia de Liszt en Weimar se desvían cada vez más del gusto musical de su tiempo. Un ejemplo temprano es el melodrama «Der Mönch traurige» («El monje triste») sobre un poema de
Nikolaus Lenau, compuesto a principios de octubre de 1860. Mientras que en las
armonías del siglo XIX se empleaban generalmente tríadas (
acorde de tres notas) mayores o menores, Liszt tomó la tríada aumentada como acorde central para agregar
disonancias.
Se pueden encontrar más ejemplos en el tercer volumen de Années de Pèlerinage, «Les Jeux d'eaux à la Villa d'Este» («Las fuentes de la
Villa de Este»), compuesta en septiembre de 1877, presagia el
impresionismo de piezas sobre temas similares de
Debussy y
Ravel. Sin embargo, otras piezas como la «Marche funèbre, En mémoire de Maximilian I, Empereur du Mexique» («Marcha fúnebre, En memoria de
Maximiliano I, Emperador de México») compuesta en 1867 no tiene correspondencia con el estilo de los siglos XIX y XX.
ás de sus obras musicales, Liszt escribió
ensayos sobre diversos temas. Lo más importante para la compresión de su desarrollo es la serie de artículos «De la situation des artistes» («Sobre la situación de los artistas») que fue publicada en la parisina
Gazette musicale en 1835. En el invierno de 1835–36, durante la estancia del compositor en
Ginebra, redactó aproximadamente una media docena de ensayos seguidos. Uno de ellos estaba preparado para ser publicado bajo el seudónimo «Emm Prym» y trataba sobre las propias obras de Liszt. Fue enviado a
Maurice Schlesinger, editor de la Gazette musicale. Schlesinger, sin embargo, siguiendo el consejo de
Berlioz, no lo publicó. A principios de 1837, Liszt publicó una crítica negativa de algunas obras de piano de
Sigismund Thalberg que provocó un gran escándalo. Liszt también publicó una serie de escritos titulados «Cartas Baccalaureus», terminados en 1841.

En
Hungría se acuñó una moneda de dos
pengő que estuvo en curso desde el 10 de agosto de 1936 hasta el 31 de enero de 1942.
Franz Liszt fue una figura de tal relevancia que numerosos artistas han encontrado en él una fuente de inspiración para sus obras, como relatos literarios o
películas. Por ejemplo, en el relato «Edward the Conqueror» (
1953) de
Roald Dahl una mujer cree que Franz Liszt se ha reencarnado en su gato, ya que parecía reconocer su propia música moviéndose con esta al escucharla. Dicho relato formó parte de la serie de televisión Tales of the Unexpected, emitida originalmente en 1979.
También se ha usado su imagen en la acuñación de
monedas o en la emisión de
sellos postales, en muchos casos con motivo de los aniversarios de su nacimiento o fallecimiento. En
Hungría se acuñó una moneda de dos
pengő que estuvo en curso desde el 10 de agosto de 1936 hasta el 31 de enero de 1942. En ella podía leerse el siguiente lema: «LISZT FERENC A NAGY MAGYAR ZENEKÖLTO EMLÉKÉRE, 1811-1886» (traducido como «En memoria de Franz Liszt, el gran compositor húngaro».
En 1999 y tras quince años la casa discográfica «Hyperion» concluyó la grabación de las obras completas para piano solo de Liszt en un total de noventa y cuatro
CD, reunidos en cincuenta y siete volúmenes. Todas las obras fueron grabadas por el pianista australiano
Leslie